Bienvenidos a la página Web del escritor Félix J. Palma, cuentista y novelista, no necesariamente en ese orden. Aquí podrán encontrar información completa y actualizada sobre el autor y su obra. Si desean una aproximación más cercana, pueden visitar su blog, donde el autor habla de todo lo que se le ocurre, desde su concepción de la literatura hasta sus series favoritas.
UNA OBRA DISPARATADA
Enviado por Félix el Mar, 23/06/2009 - 08:58.
Queridos visitantes: aquí os dejo una reseña sobre La hormiga que quiso ser astronauta aparecida en el blog La biblioteca imaginaria, a cargo de Cristina Monteoliva.
LA HORMIGA QUE QUISO SER ASTRONAUTA
El tiempo pasa deprisa. Dejamos pronto la niñez, la adolescencia queda atrás en un abrir y cerrar de ojos. Nuestros cuerpos crecen, se desarrollan, empiezan a acusar los primeros achaques en forma de canas o pequeñas arrugas. Pero, ¿qué pasa cuando nuestras mentes se niegan a seguir el camino hacia adelante? ¿Cuándo se supone que debemos empezar a madurar? Todos lo que le rodean se han preguntado alguna vez esto último en relación a Álex, el protagonista de La Hormiga que quiso ser astronauta, la novela de Félix J. Palma que hoy revisaremos
Está claro que Alex, o Alejandro, ese chico sin oficio conocido que vive en un ático de Sevilla, el mismo que se mudara desde su pueblo natal hasta la capital andaluza sabe Dios para qué, tiene imán para las mujeres. Sus novias son, normalmente, chicas guapas, inteligentes e interesantes, extraordinarios seres que, inevitablemente, acabarán dejándole, cuando no es él el que sale despavorido en dirección contraria. Pero, ¿porqué es tan difícil para Álex encontrar el amor verdadero y conservarlo? ¿Acaso no existe la mujer perfecta para él? ¿No estará la respuesta precisamente delante de las narices de este joven?
Puesto que en esta novela atípica los capítulos se disponen en orden decreciente (el primero tiene el número quince), no resultará tan raro que yo empiece por el final. ¿Y qué es exactamente lo último que encontraremos en este libro? Un epígrafe titulado Nota del editor en el que, entre otras cosas, se nos recuerda que este libro, a pesar de publicarse ahora, justo después del gran éxito de la novela de Félix J. Palma, El mapa del tiempo, fue escrita hace más de una década, en un tiempo en el que no existían los móviles, casi nadie estaba aún enganchado a internet y no era raro que se usaran las máquinas de escribir. Pero, sobretodo, como nos recuerda el editor, esta obra fue escrita mucho antes de que algunos títulos cinematográficos hicieran mención a ciertos elementos, digámoslo así, que componen esta novela. La verdad es que esta historia podría recordarnos en parte a otros muchos títulos, anteriores o posteriores. O en realidad no recordarnos a ninguno, pues si bien es cierto que existen ciertas coincidencias, yo aún no he visto ni leído nada que se acerque tanto a este Alejandro creado por el escritor de Sanlúcar de Barrameda.
Único: como Alejandro Alcina Fuentes, el protagonista absoluto y colorista narrador, no hay otro. Ninguno más podría pedir siempre las pizzas sin anchoas, sospechar que el pizzero le espía, trucar cabinas de teléfono, aficionarse a los suicidios amañados, ser fan de Star Wars y negarse a ver el resto de la saga, hacerse una ridícula armadura para lucirla cuando sus novias le abandonan, curar su depresión con mordiscos de anguilas mutantes y tener un sentido de la responsabilidad tan increíblemente escaso. Ningún otro, además, utilizaría una prosa tan barroca en explicaciones, metáforas y símiles, tan cargada de elementos fantásticos como reales, tan dramática a veces como cómica otras.
Para Álex, en realidad, lo único que parece importar es una cosa: encontrar el amor verdadero, ese que parece que siempre se le escapa. Pero, ¿se le escapa o es él el que lo deja escapar? ¿No será que confunde el sexo con el amor, y después de un tiempo no es capaz de afrontar que una relación de pareja es algo mucho más profundo? Tendrás que leer esta novela para descubrirlo.
La hormiga que quiso ser astronauta, en definitiva, es una apuesta diferente, una obra disparatada en la que realidad y fantasía se dan la mano gracias a su protagonista y en la que, a la vez, se nos invita a la reflexión, a mirarnos a nosotros mismos tras conocer la verdad que se esconde tras un tipo que parece que nunca dejará la adolescencia, que nunca será capaz de hacer nada en la vida.
Es duro afrontar que los años pasos, que ya no somos esos niños despreocupados que se pasaban el verano viendo la tele y jugando en el jardín o la playa con amigos reales o imaginarios. No dejéis de leer La hormiga que quiso ser astronauta, esta divertida novela de interesantísimo final insospechado, para saber que, en todo caso, siempre existe gente mucho más inmadura que tú.
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