Félix J. Palma

Sitio web oficial

Bienvenidos a la página Web del escritor Félix J. Palma, cuentista y novelista, no necesariamente en ese orden. Aquí podrán encontrar información completa y actualizada sobre el autor y su obra. Si desean una aproximación más cercana, pueden visitar su blog, donde el autor habla de todo lo que se le ocurre, desde su concepción de la literatura hasta sus series favoritas.

el mapa del tiempo

UNA OBRA MAESTRA

Queridos visitantes: aquí os dejo una crítica y una entrevista aparecida en la web de reciente creación Literaturaprospectva.com sobre literatura fantástica. Aprovecho para enviar un abrazo a Susana y a Julián.

 

EL MAPA DEL TIEMPO

Susana Vallejo

Hacía mucho tiempo que un libro de ciencia ficción no me conmovía de manera tan profunda como lo ha hecho El mapa del tiempo. Y es que, con todos los respetos, creo que nos encontramos ante una obra maestra del género y os voy a intentar convencer de ello intentando no desvelar las sorpresas de la trama (cosa harto complicada, por cierto).

<!--[if !supportEmptyParas]--><!--[endif]-->Habría que empezar apuntando que esta obra ha obtenido el prestigioso premio Ateneo de Sevilla, lo que nos indica que estamos ante una gran novela que también los lectores de mainstream han sabido reconocer.

A priori todo parece indicar que estemos ante una simple historia steampunk. Nos encontramos en pleno s. XIX, y la época victoriana se retrata en todo su esplendor. Incluso Palma adorna el lenguaje con un estilo ligeramente decimonónico que nunca llega a hacerse pesado.

La novela consta de tres partes claramente diferenciadas: que además arrancan de una manera original y tremendamente simpática (con unos anuncios del más puro estilo s. XIX: “Adelante apreciado lector, sumérgete en las apasionantes páginas de nuestro folletín…”).

La primera parte comienza con un personaje entristecido y torturado por la muerte de su amada (asesinada a manos de Jack el Destripador), pero en esa trama enseguida van introduciéndose otros elementos que acabarán tomando protagonismo: los Viajes Temporales Murray que organizan visitas a un futuro año 2.000, o la aparición de H. G. Wells, como personaje secundario que finalmente se apropia del papel protagonista.

Y así, llegamos a la página 246. La primer parte termina, ahí podría haber acabado la novela y el lector se encuentra con que aún le queda más de la mitad del libro. Si se acabase en ese punto, estaríamos ante un buen trabajo, una entretenida historia steampunk, inteligente, bien construida y muy bien ambientada, que nos ha relatado un viaje al pasado.

De modo que el lector se enfrenta a la segunda parte con la curiosidad de no saber qué narices nos puede contar ahora Félix. J. Palma. Y esa es, de hecho, la grandeza de la novela: que el autor se saca un conejo de la manga, está decidido a jugar con nosotros, los lectores, y dar una nueva vuelta de tuerca a la historia. Y así, señoras y señores “Si disfrutaste con nuestro viaje al pasado… en las próximas páginas… tendrás el privilegio de viajar al futuro”.

Y así comienza la segunda parte ¡que es mucho mejor que la primera! Si habíamos presenciado un viaje en el tiempo, ahora asistiremos a otro mucho más ingenioso que supera con creces al de la primera parte. Disfrutamos de una astuta trama, simpática y cargada de personajes entrañables, que se despliega para terminar acabando en la página 456.

De nuevo asistimos perplejos a un final conclusivo, el de la segunda parte. El lector vuelve a preguntarse ¿qué va a contarnos ahora el autor? ¿Qué más puede explicar? ¡Apenas ha dejado un cabo suelto! Y ahí podría haber terminado una estupenda novela… Pero no, de nuevo nos espera una nueva vuelta de tuerca, aún más brillante, un nuevo tipo de viaje en el tiempo: “¿Qué prodigios nos quedan aún por mostraros?”.

Pues sí, Félix J. Palma, aún nos hace disfrutar más. Asistimos a otro tipo de viaje en el tiempo y… Y entonces, al final, además aparece el auténtico maestro en que se ha convertido el autor. Porque la historia y el argumento (emocionantes y perfectamente construidos) se convierten en meras excusas para que Palma viva en la piel de H.G. Wells (al que en esta parte de la historia entiendo como su propio alter ego) una duda existencial. Tendrá que elegir entre su amor por la creación literaria y la escritura, u… otra cosa.

El mapa del tiempo narra una historia sobre viajes en el tiempo, sí, pero es algo más: en última instancia es una novela sobre la Literatura y sobre el amor por escribir y crear ficciones.

En fin. Tres partes. Tres tipos de viajes en el tiempo. Tres vueltas de tuerca a un argumento que parecía haber concluido. Una novela impresionante, apasionante, construida con piezas complicadas que sin embargo encajan perfectamente… y que emociona a aquellos que aman las letras.

 

Entrevista con Félix J. Palma

Julián Díez

 

El mapa del tiempo fue la novedad más destacada de la literatura prospectiva española el pasado año, al menos a escala mediática dado que le valió a Félix J. Palma el premio Ateneo de Sevilla. Invitamos a Palma a reflexionar sobre la pertenencia o no de su obra al género de ciencia ficción, y acerca de su ya definitivo salto de la literatura especializada al gran mercado.

Leí que en la presentación de El mapa del tiempo afirmaste que no la considerabas una novela de cf. Todo esto viene a incidir en el debate que estamos intentando mantener sobre el propio género. ¿Cuáles son tus razonamientos al respecto, para señalar que la novela -considerando su tercera parte, no las otras dos- no lo es?
Creo que considerarla una novela de cf sería engañar a los lectores del género, pues seguramente quien la aborde como tal saldrá decepcionado. Su temática, los viajes temporales, pertenece a la cf, evidentemente, pero el tratamiento no. Podría calificarla como novela fantástica, pero sería limitarla, ya que también participa de la novela detectivesca o romántica. Creo que la etiqueta que más se le aproxima sería la de novela de aventuras, y eso es lo bonito, que sea difícil de clasificar, pues las etiquetas siempre restringen.

¿Crees que sigue existiendo en el ámbito de la literatura general un prejuicio contra las temáticas que normalmente asume la cf?
Si tengo que basarme en la opinión de los lectores que han leído mi novela, diría que no, pues el tema del viaje en el tiempo ha supuesto para ellos un atractivo, no al contrario. Pero es cierto que esos lectores jamás se acercarían a ese rincón de las librerías donde se arrumba el género. Eso me lleva a deducir que existe un prejuicio contra las etiquetas, no contra la temática.

La novela tiene un tono más ligero, menos sofisticado que tus cuentos, que suelen ser muy precisos y repletos de figuras. ¿Te parece que es necesaria esa cierta descarga en un formato largo?
Sin duda. Al comenzar a escribirla comprendí que tendría que rebajar mi escritura, no tanto por la extensión como por el argumento. Tenía que convertirla más en un vehículo para la trama, utilizar una prosa más rápida y clara, una escritura que estuviera al servicio de la acción, una acción, por otro lado, mucho menos presente en mis cuentos. Aún así he intentado que la prosa no pierda parte de su calidad.

¿Por qué crees que la época victoriana resulta un periodo tan atractivo para los narradores, qué referencias te evoca?
Digamos que yo he descubierto su atractivo al escribir esta novela. La idea germinal se me ocurrió tras mi relectura de La máquina del tiempo, de H. G. Wells. Pensé qué habrían sentido los lectores de la época al leer el libro. ¿Viajar al futuro?, ¿viajar más allá de nuestra existencia mortal, ver aquello que no nos corresponde?, se preguntarían. Y dado que vivían en una época donde la ciencia había alcanzado un progreso espectacular, me los imaginé cerrando la novela con la convicción de que los inventores no tardarían demasiado en hacer realidad aquel artefacto capaz de arrasar con las fronteras del presente, de moverse por el tiempo como si se tratara de una dimensión espacial más, tal y como Wells contaba. Me los imaginé pensando ilusionados que en cuestión de meses podrían viajar al pasado o al futuro en un vehículo a vapor, erizado de pistones y bielas, acorde con la estética de la época. La imagen no se me iba de la cabeza, y eso sólo podía significar que podía ser el germen de una novela, pero se trataba de una novela que sólo podría funcionar en la época victoriana, evidentemente. Es decir, fue la historia la que exigió el escenario. Y eso me obligaba a documentarme sobre la época victoriana y sobre todo, me obligaba a pensar como un inglés de finales del siglo XIX. No sabía si sería capaz de ello, pero la idea me atraía tanto que decidí asumir el reto. Descubrí entonces que la época victoriana era una época muy atractiva, atractivo que se veía redoblado por los personajes reales que por ella pulularon. Y es posible que vuelva a situar allí alguna otra historia.

¿Qué balance haces de toda la experiencia que supone ganar un premio importante como el Ateneo?
Por ahora muy positivo. La experiencia aún no ha terminado, pues la promoción todavía continua, pero estoy más que satisfecho de la “visibilidad” que el Premio Ateneo está prestando a la novela, y muy orgulloso de formar parte de una nomina de ganadores que reúne a escritores de la talla de Juan Marsé o Caballero Bonald.

El realismo estricto, que ha dominado de manera aplastante la literatura española, ¿sigue siendo tan hegemónico?
No. Creo que empieza a producirse una clara filtración del fantástico en la literatura general. José Carlos Somoza ha ganado dos de los premios más conocidos de nuestro país con novelas de cf, Care Santos obtuvo el finalista del Primavera con una novela de fantasmas, tenemos también La piel fría, Elia Barceló está publicando en Lengua de Trapo con muy buenas ventas… El mapa del tiempo es mi granito de arena a ese cambio, o eso quiero pensar.

¿Está en tus planes volver a los temas de cf en tu obra futura?
No lo sé; lo que sí puedo asegurarte es que todo lo que escriba tendrá un componente fantástico, más o menos visible, pero lo tendrá. No me veo escribiendo nada donde falte ese ingrediente, a veces sustituido por el absurdo, su hermano gemelo.

 

 

ENTRETENIMIENTO DE CALIDAD

Queridos visitantes: aquí os dejo una crítica de El mapa del tiempo aparecida en las páginas literarias del Diario de Cádiz, a cargo de Marian Womack, a quien envío un abrazo.

 

VIAJE CON NOSOTROS

Marian Womack

Félix J. Palma retoma en 'El mapa del tiempo' la historia de varias piezas de la mitología británica más reciente

Re-escribir la historia de una pieza clave de la moderna mitología británica, Jack el Destripador, sujeto de estudios tanto académicos como literarios, supone altas dosis de audacia. Hacerlo además invocando los viajes en el tiempo, la magia, o bien figuras tales como el Hombre Elefante, Henry James o Bram Stoker indica un oficio que no admite visos de vacilación para narrar lo que desea.

Este es el caso de Félix J. Palma, cuya última novela, último premio Ateneo de Sevilla, se nutre de las posibilidades de la literatura de género para atraer al terreno propio, el de la literatura sin más, un sinfín referencias que serán reconocidas por los amantes de la novela fantástica y de aventuras, y que terminan por diluirse en una obra de exquisita erudición y ejecución que además resulta entretenida a rabiar. Homenaje literario a H.G. Wells, El Mapa del Tiempo ofrece algo que parecía imposible hasta ahora, la conjunción perfecta de entretenimiento y la más altas aspiraciones narrativas. Repleta de imágenes inolvidables, tejida de frases sugerentes y esgrimiendo una de las tramas más osadas y mejor trazadas de los últimos tiempos, el disfrute en este caso no está reñido con la asistencia a profundas reflexiones sobre las muchas contradicciones del hombre moderno, o la naturaleza de una humanidad en continuo enfrentamiento con un mundo cada vez más mecanizado y hostil, también escéptico, un tema tanto o más actual hoy día que durante la época victoriana inglesa, recreada de manera impecable por la novela.

Curtido como escritor de alguno de los relatos más afortunados de nuestras letras recientes, en los cuales el componente fantástico ejerce como elemento poético de unión entre la realidad y sus muchas fisuras, El Mapa del Tiempo supone un paso decidido hacia el redescubrimiento de la fantasía en la novela española. Un delicioso viaje en el tiempo; una obra de una decidida actualidad bajo el acertado y nostálgico disfraz de la narrativa de otra época.

ENTREVISTA Y CRÍTICA EN ABC

Queridos visitantes: ayer me dedicaron una doble página en el ABC de las artes y las letras. La crítica corre a cargo de Juan Ángel Juristo y la entrevista me la realizó Antonio Fontana. Desde aquí emvío un abrazo a los dos.

BOCADOS DE PARAÍSO

Por Juan Ángel Juristo

Esta novela es deliciosamente anacrónica; es decir, combina de manera magistral dos querencias contradictorias en apariencia: por un lado, ese impulso utópico que toda narración de ciencia-ficción trae consigo y, por otro, ese refugio arcádico que supone la vuelta a los orígenes de un género prolífico y promiscuo donde los haya. Además, el libro tiene el valor añadido de que ese anacronismo se perfila sólo en un mundo de referencias literarias, pues no pretende ser una novela histórica, salvo que lo que tiene de crónica de un momento pasado se remita a la ficción, por lo que no es un producto más o menos consecuente con el mercado, como tantos otros hoy, sino una novela de aventuras que tiene a la ciencia-ficción y a su fundador, H. G. Wells, como su más íntimo y sentido homenaje, y que les rinde tributo con una trama hábilmente construida, unos diálogos inteligentes y una resolución magnífica. El resultado, además de gozoso, se acerca a lo excelente.

Puestos a descubrir influencias, a Félix J. Palma sólo se le notan las propias del thriller, pero dosificadas de una manera harto inteligente. Podría extenderme sobre las virtudes de una trama que es capaz de mezclar la querencia por el pasado con el amor por el futuro -uno de sus protagonistas, Andrew Harrington, quiere regresar al Londres de unos años antes a fin de librar a su novia de las garras de Jack el Destripador, mientras que otra, Claire Haggerty, viaja al primer año del siglo XXI- y, a la vez, implicar a un tal H. G. Wells, cuya vida corre peligro porque alguien ha venido del futuro con la intención de asesinarle y robarle la autoría de sus libros. Sólo con eso, estaría justificada la reseña; pero creo que estas páginas contienen unos elementos que rebasan el mero ámbito de la novela de aventuras al uso.

El mapa del tiempo es un libro inteligente, literariamente inteligente. Con ello quiero decir que si la trama recuerda a las del mismo H. G. Wells, pasando por una fantasía a lo Ford Madox Ford, los recursos con que juega el narrador nos remiten a los juegos borgianos y cervantinos; por ejemplo, el capítulo XVII. No es de extrañar: en cierto sentido, este de Félix J. Palma puede ser considerado un libro de aventuras posmoderno. Sus continuos guiños y referencias le hacen partícipe de una muy consciente escritura del juego. Para bien.

 

¡EL 5º LIBRO MÁS VENDIDO!

Pero no echéis las campanas al vuelo todavía, mis queridos visitantes, pues el título del post continua. Si yo tuviera el espíritu de un periodista del corazón o la despreocupación por la exactitud del sastrecillo valiente, no añadiría nada más, pero como no es el caso me veo obligado a informaros que El mapa del tiempo es el 5º libro más vendido... ¡en Almería! Sí, tal como suena. Según informa La voz de Almería, mi novela es la quinta más vendida detrás de la de Manuel Pimentel, que corona la lista, y las inevitables El niño con el pijama de rayas, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, y Un mundo sin fin. ¿Por qué en Almería? No lo sé ni quiero saberlo. Me basta con la inesperada sorpresa. Supongo que uno no puede ser profeta en su tierra, pero si en Almería, lo que no está nada mal. Así que desde aquí mando un abrazo sincero y agradecido a todos los almerienses que han contribuido a la hazaña de colocar mi novela en la lista de las más vendidas. Muchas gracias a todos los libreros y todos los lectores, a los que aprovecho para invitar el próximo día 26 de febrero a la presentación del libro, que patrocina la cañera librería Sintagma y tendrá lugar en el Gran Hotel Victoria de El Ejido. Allí estaré, dispuesto a firmaros vuestros ejemplares, acompañado del gran Antonio Orejudo, que oficiará de presentador.

UNA EXPLOSIÓN DE IMAGINACIÓN

Queridos amigos: aquí os dejo una reseña de El mapa del tiempo aparecida en el blog Pateando el mundo, a cargo de Jesús Lens, a quien desde aquí envío un afectuoso abrazo:

 

Una vez estuve en Londres. Apenas tres o cuatro días. Y mira que hay cosas que ver/hacer en la capital de Inglaterra, pero una iba anotada y subrayada en rojo fuego en mi cuaderno de viajes: hacer el tour de Jack el Destripador, paseando por las calles de Whitechapel en que el más famoso asesino en serie de la historia perpetró sus siniestros crímenes. ¿Morbo? No lo sé. Pero el personaje de Jack the Ripper me fascina desde tiempos inmemoriales y, aunque nunca creo haberlo confesado en alta voz, una de las películas que más veces he visto en mi vida es… “Asesinato por decreto”, en que se contaba un duelo voltaico entre Sherlock Holmes, el príncipe de los detectives, y el sádico Jack. Además, me fascinó la novela gráfica “From hell”, de Allan Moore, que leí premiosamente, deleitándome en cada imagen de “aquel Londres purulento de finales de siglo”, como acertadamente lo describe Félix J. Palma en su monumental novela “El mapa del tiempo”, Premio de Novela Ateneo de Sevilla, editada por Algaida.

¿Qué quiero decir con “monumental”? Primero, que es una novela gorda. Gruesa. Grande. Bien servida de un buen puñado de cientos de páginas que, sin embargo, no pesan nada en el ánimo del lector, que se sumerge en su lectura y se deja guiar por ese Londres que, capital del mundo de entonces, albergaba los sueños y las pesadillas de buena parte del género humano del momento. Los protagonistas: muchos. Entre ellos, además de Jack y Mary Kelly, Polly Nichols y el resto de las prostitutas asesinadas, podremos encontrar a Joseph Merrick, el Hombre Elefante, a escritores como H.G. Wells, Bram Stoker o Henry James y, por supuesto, a una amplia caterva de distintos personajes que nos sirven para conocer desde los palacetes de la burguesía a infames tabernas como “The ten bells”.

Pero ¿Qué cuenta “El mapa del tiempo”? Pues partiendo de los famosos asesinatos de Miller’s Court y alrededores, el autor teje una trama en que se combinan las expediciones africanas en busca de las Fuentes del Nilo con las prodigiosas máquinas de viajar en el tiempo, utilizando la técnica del folletín, con aderezos de Terminator, Drácula, Prestige y Minority Report, entre otras muchas referencias cinematográficas y literarias.

 Abel me decía cariñosamente, al leer de qué iba el libro, que pudiera parecer que el autor se había fumado algo más que tabaco y salvia, para meterse en un berenjenal de este calibre. Pero no. Ni mucho menos. Aunque pueda parecer imposible, todas las piezas del puzzle literario más fantasioso, imaginativo y desaforado que nunca leí en un autor español, terminan encajando a la perfección, sin que quede un sólo cabo suelto.        Una espléndida novela, construida a través de un sólido andamiaje que recuerda a aquellos cadáveres exquisitos de los surrealistas, el juego de las palabras encadenadas y un hálito a efecto mariposa de escala atemporal. Y con frases tan elocuentes como: “Todo esto se sustenta en una caja vacía donde no se esconde otra cosa que los miedos que llevamos dentro.”

Una novela bigger than life que se basa en una premisa tan hermosa como cierta: “¿Acaso no hay mentiras que hacen la vida más hermosa?” Háganse con “El mapa del tiempo” y disfruten con la explosión imaginativa de  Félix J. Palma.

FÉLIX J. PALMA Y SU TELA DE ARAÑA

Queridos visitantes: aquí os dejo un comentario de El mapa del tiempo aparecido hoy en el blog Letras y palomitas, a cargo de Daniel Pérez. Desde aquí envío un abrazo a todo su equipo y les deseo mucha suerte con el blog.

 

Vaya, resulta que sí es posible. Resulta que un escritor español sí que puede adentrarse con éxito en el territorio escasamente explorado que media entre los cargantes novelones metafísicos y el best-seller raso. Resulta que un escritor español sí que puede enganchar al lector desde la primera página con una vertiginosa trama de acción, romance y aventuras, sin necesidad de apelar a los socorridos templarios, sin pretender hispanizar a Dan Brown y sin rebajar el tono de la prosa hasta límites sonrojantes. Resulta que, a pesar de contar con tan escasos precedentes, la literatura patria sí que apunta maneras para que una nueva generación de escritores, dispuestos a no renunciar ni a lo uno ni a lo otro, alardeen de su capacidad para fabular, de su cultura cinematográfica, de su imaginación enfermiza y de su capacidad creativa, sin que ello implique una escritura telegráfica y facilona. Y resulta –además–, que el artífice de esta inaudita proeza (míralo, sacando pecho, en primera línea de este reducido pelotón de valientes) es gaditano, que se llama Félix J. Palma y que acaba de regalarnos un librazo intenso, emocionante y muy elaborado: El Mapa del Tiempo.

J. Palma ha escrito un sueño ingenioso y trepidante, un relato insólito que logra transportar al lector al Londres victoriano utilizando recursos propios del folletín decimonónico y que mezcla –de forma coherente y fluida– amor, misterio, ciencia ficción e historia. Los personajes que cargan con el peso de la trama están exhaustivamente perfilados, eluden el cliché y convierten en creíble lo increíble, sobre todo gracias a sus singulares reflexiones y a unos diálogos con mucho músculo.

La obra, que logró el XL Premio Ateneo de Sevilla, tiene pues todos los ingredientes para convertirse en uno de los fenómenos literarios de la temporada. Es difícil toparse con un título tan magistralmente equilibrado como éste, tan coherente con su propósito de reivindicar un entretenimiento de altura, tan afilado en su lenguaje y tan éticamente responsable con el sentido último de lo literario.

Yo que ustedes no tardaría mucho en hincale el diente. Aunque antes –háganme caso– procuren liquidar sus asuntos inaplazables y hacerle al Mapa un generoso hueco en la agenda. Advierta a su pareja, amigos, compañeros y jefes de que durante unos días tendrán la cabeza en otro sitio, atrapada en la tela de araña que Félix ha tejido con talento y maestría. No se imaginan lo que les costará escapar…

 

 

UNA OBRA MÁGICA

Queridos visitantes, aquí os dejo una reseña de El mapa del tiempo aparecida en el blog El chino lee:

 

Aventuras, asesinatos, misterios, amores imposibles y amores imperturbables, calumnias, engaños, embaucadores y embaucados, inventos, homenajes tanto literarios como históricos, sentimientos, dulzura y por supuesto, viajes a través del tiempo. Todos estos ingredientes ambientados en una más que conseguida recreación del Londres victoriano y bajo la atenta mirada de grandes personajes de la época como Jack El Destripador (ya sea un tal Brian Reese, un miembro de la familia real británica o quien quiera que perpetrara los salvajes asesinatos que sumieron en el terror al Londres de la época y sobre todo al miserable barrio de las prostitutas de Whitechapel), Joseph Merrick más conocido por El hombre Elefante, Henry James, Bram Stoker y por supuesto, el hilo conductor de gran parte de la historia, el autor de La Máquina del Tiempo H.G. Wells, dan como resultado la obra ganadora del XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla, fallado en 2008.  

Un texto que rinde homenaje a las grandes aventuras de Verne y a los relatos de misterio, donde algunos pasajes nos hacen recordar inevitablemente la huella de Poe o de Doyle entre otros muchos. Sin olvidar, por supuesto, el papel determinante que Palma reserva a Wells y su inolvidable La Máquina del Tiempo, sobre el que gira gran parte del libro. 
El Mapa del Tiempo es una novela inteligente, escrita con una prosa elaborada y con una calidad más que evidente. Uno de esos textos que como una gran tela de araña, atrapa al lector en un intrincado de situaciones de las que es imposible escapar. Cualquiera que se acerque al texto podrá dejarse llevar por la pluma embaucadora de Palma y realizar todos aquellos viajes en los que el escritor se empeña en embarcarnos.   
Los viajes temporales son el leitmotive de la obra y Palma recurre a ellos explotando todas las posibilidades que imaginación le permite, que no es corta. En ocasiones la lectura resulta un poco pesada, ya que la trama a veces se estanca en los recurridos conceptos de tiempo y percepción, sacrificando con ello la línea de misterio y aventuras que salpica toda la obra. Sin embargo, Palma consigue retomar los momentos de suspense y estructura perfectamente el libro evitando así que nos perdamos entre sus más de seiscientas páginas. Quizá por este motivo lo divide en tres grandes capítulos, dedicando el primero de ellos a los viajes al pasado, el segundo a los viajes futuros y el tercero, en una montaña rusa en la que, valiéndose del instrumento de la magia de adereza la novela, nos traslada a distintas épocas temporales pretéritas y futuras creando una sofisticada línea argumental en la que el lector ocupa el lugar que le corresponde, debiendo estar a la altura de la misma.  

Creo no equivocarme cuando escribo que El Mapa del Tiempo es una novela muy interesante, sobre todo para aquellos necesitados de historias. Un libro en el que el autor gaditano consigue desplegar todas sus posibilidades. Una literatura precisa con grandes toques de magia, que a estas alturas, se agradece.

 

UNA LECTURA GOZOSA

Queridos visitantes: aquí os dejo una reseña de El mapa del tiempo aparecida en el blog Dioses y monstruos, escrita por Miguel A. Delgado, a quien desde aquí envío un fuerte abrazo:

 

De vez en cuando, a uno le esperan sorpresas. Por ejemplo, descubrir que en España se puede escribir una estupenda novela de steampunk, como dicen los aficionados (o sea, una historia de ciencia ficción ambientada en un paralelo Londres victoriano); y es más, que esa novela pueda ganar un premio como el Ateneo de Sevilla, unas circunstancias en las que es más fácil ver recurrentes y plúmbeos relatos en primera persona de perfecto realismo (no olvidemos que el suelo de nuestro país, y vete tú a saber por qué, casi nunca ha sido fértil para la fantasía: hasta tal punto hemos seguido al pie de la letra el consejo de Don Quijote en su lecho de muerte). Pues sí, esas cosas ocurren. Mira tú, la primera alegría del año.

¿Quién es el perpetrador de tamaña hazaña? Un señor llamado Félix J. Palma que, si tenemos que juzgar por lo contado en su libro, tiene en su mitología particular las espléndidas fantasías de los escritores que dieron a la imprenta sus visiones enfebrecidas al calor de una ciencia que parecía avanzar a la velocidad de la luz hacia el progreso humano. Especialmente en las dos décadas finales del siglo XIX y en un Londres que encabezaba un Imperio que tiraba a golpe de martillo las últimas paredes que impedían ver los rincones de una Tierra cada vez menos desconocida. No hay que olvidar que en apenas tres años H. G. Wells publicó cuatro novelas fundamentales del fantástico, que en gran parte siguen teniendo la misma fuerza que el momento en que fueron escritas (algo que no sucede con Verne, la verdad): La máquina del tiempo, La isla del doctor Moreau, El hombre invisible y La guerra de los mundos.


UNA NOVELA LLENA DE MARAVILLAS

Queridos visitantes: aquí os dejo una reseña de mi tocayo Félix Linares aparecida en el blog Pompas de Papel. Aprovecho para enviarle un abrazo fuerte:

Lleva FÉLIX J. PALMA varios años escribiendo historias fantásticas. He tenido oportunidad de leer algunas de ellas en diferentes publicaciones y siempre me han parecido relatos llenos de sentido de la maravilla, con nuevas visiones de temas clásicos y siempre atravesados por un fino sentido del humor. También ha escrito narrativa larga, una novela juvenil y algún otro título, pero nada que pareciera anunciar una monumental novela como esta que hoy traemos aquí y que ha ganado el Premio ATENEO DE SEVILLA. PALMA nos sitúa a finales del siglo XIX en LONDRES donde una novela titulada LA MÁQUINA DEL TIEMPO ha conseguido un desmesurado éxito, lo que tiene gran importancia para la mayor parte de los personajes que aparecen en estas páginas empezando por su propio autor HERBERT GEORGE WELLS que se convierte en actor secundario de las dos primeras historias del volumen y en protagonista de la tercera. En este tiempo de prodigios algunas personas se lanzan a la aventura de cruzar la corriente temporal y conseguir sus objetivos en un momento diferente al que le ha tocado vivir. Hay quien quiere volver al pasado para evitar una muerte y conseguir así la felicidad junto a la persona amada que no habrá muerto gracias a su intervención. Hay quien quiere desplazarse al futuro porque su época no le satisface y espera encontrar allí gente interesante y emociones sin cuento. Hay quien está dispuesto a sacar beneficio de todo esto y hay quien aspira a descubrir los misterios que rodean todos estos asuntos. Muchas tramas que el autor maneja con cuidado y eficacia porque FÉLIX J. PALMA es un fantástico contador de historias. No solo las tiene a puñados, y todas apasionantes, sino que sabe narrarlas de manera excepcional. Incluso su escritura adopta cierto estilo decimonónico de tono pausado que no renuncia a la incorporación de múltiples detalles y al continuo avance de la narración de manera que el lector siempre sabe que está a punto de encontrarse con alguna maravilla al volver la página. Utiliza, al mismo tiempos, trucos muy efectivos como un narrador que hace gala de su omnisciencia dirigiéndose al lector y advirtiéndole de algunas cosas lo que da a la narración un toque de cercanía. Es difícil trasmitir el encanto que habita en estas páginas en las que nos reencontramos con una literatura que parecía olvidada, repleta de detalles que revelan un profundo conocimiento del género y un intenso amor por las historias en estado puro. Solo un detalle: es cierto que en el número cincuenta de BERKELEY SQUARE está la llamada casa mas embrujada de LONDRES, pero seguramente el autor, al utilizarla, estaba pensando que esta plaza da título a una famosa obra de JOHN L. BALDERSTONE que trata también de los viajes en el tiempo. Una pequeña muestra de la capacidad del autor por integrar la historia y el mito en una narración muy entretenida, fascinante por momentos, arrolladora, que te arrastra página tras página para descubrir nuevas maravillas. Vale, hay que calmarse. Cierto, algunas escenas quizá sobran: la conversación entre MURRAY y WELLS en el tercer acto contiene demasiada recapitulación como para que sea necesaria en toda su extensión, y quizá a la novela le cuesta arrancar por culpa de una detallada introducción. Y... no se me ocurre nada mas que reprochar a EL MAPA DEL TIEMPO y a FÉLIX J. PALMA un autor del que esperamos muchas historias maravillosas, aventuras prodigiosas y más personajes de esos que ya no existen en la literatura, quizá porque él los ha reunido a todos en su imaginación. Denle tiempo.

UNA NOVELA DIFÍCIL DE SUPERAR

Queridos visitantes, mi amigo y colega, el escritor Andrés Pérez Domínguez ha dejado en su blog La separata el siguiente comentario de mi novela El mapa del tiempo. Muchísimas gracias, tío. ¿Quién escribe la novela sobre el Titanic, tú y yo? Estas son sus palabras:

Hace poco más de diez años escuché decir a James Cameron que una de las cosas que se planteó cuando estaba rodando Titanic era que durante mucho tiempo -y tal vez quiso decir para siempre- cuando alguien quisiera hacer una nueva película sobre el trasantlántico que se fue a pique después de chocar con aquel iceberg inoportuno en abril de 1912 le fuera muy difícil - imposible, supongo- superar la suya. Pero no es de cine de lo que quiero hablar, ni tampoco me voy a poner a polemizar sobre la calidad de aquella película con Di Caprio y Kate Winslet, sino de Félix J. Palma. Estoy seguro de que a muchos de los que leímos de muy niños La máquina del tiempo de H. G. Wells y luego hemos terminado dedicándonos a esta cosa tan rara de inventar historias, más de una vez hemos pensado en escribir una novela de viajes en el tiempo. Al menos a mí sí se me ha ocurrido alguna vez, y, ya digo, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. No sé si Félix J. Palma cuando estaba escribiendo El mapa del tiempo se puso a pensar y llegó a la misma conclusión que James Cameron con su Titanic, pero después de haberla leído a uno le queda la sensación de que se lo ha puesto difícil a cualquiera que se atreva a recoger el testigo de los viajes temporales. No va a ser fácil, pero nada fácil, superar a una novela como ésta.
Para alguien como yo que, a fuerza de leer, ha terminado malacostumbrándose a dejar a un lado por lo menos las tres cuartas partes de los libros que empieza -porque le aburren o porque, como dice Wells en El mapa del tiempo, un escritor no es más que un embaucador que en cuanto escribe su primera historia jamás volverá a ser un lector inocente-, llegar con satisfacción al final de una novela de más de seiscientas páginas es tan gratificante como encontrar un tesoro, una de esas pepitas de oro que nos deslumbran muy de tarde en tarde y que hacen que haya merecido la pena estar tanto tiempo agachado agitando el cedazo en la orilla del río.

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