Félix J. Palma

Sitio web oficial

Bienvenidos a la página Web del escritor Félix J. Palma, cuentista y novelista, no necesariamente en ese orden. Aquí podrán encontrar información completa y actualizada sobre el autor y su obra. Si desean una aproximación más cercana, pueden visitar su blog, donde el autor habla de todo lo que se le ocurre, desde su concepción de la literatura hasta sus series favoritas.

el mapa del tiempo

EN ZARAGOZA ZITY

 

Queridos visitantes: hace unos días la promoción nos llevó a Zaragoza, donde entre otras cosas, pude conocer al gran Antón Castro, a quien agradecí al fin las entusiastas palabras que hace diez años dedicó a mi primer libro de cuentos, El vigilante de la salamandra. Rebeca y yo participamos en su programa de televisión Borradores. Aquí os dejo una foto del rodaje, en la que aperecemos los tres más la fotógrafa y escritora Aloma Rodríguez.

También os dejo una de las muchas entrevistas que realizamos, aparecida en El periódico de Aragón, escrita por Daniel Monserrat:

 

"De niño creía que un día sería posible viajar al futuro"

Él utiliza la máquina del tiempo como un elemento más de ficción en una sociedad victoriana que confía en que todas sus penas se transformen en alegrías a través de ir y venir en el tiempo en El mapa del tiempo, una novela con la que ha ganado el premio Ateneo de Sevilla. Ella, sin embargo, desarrolla con una brillantez que casi asusta por la perfección los personajes que protagonizan su primera novela, Eres bella y cruel que le ha valido el premio Ateneo Joven de Sevilla. Félix J. Palma y Rebeca Tabales son exponentes de literaturas muy distintas pero que, sin embargo, confluyen en la escritura cuidada.

El mapa del tiempo parte, explica su autor, de una relectura de La máquina del tiempo, de H. G. Wells: "La releí esperando sentirme igual de fascinado que cuando la leí de pequeño y llegué a la conclusión de que a mí como niño me había gustado tanto porque creía que iba a ser posible viajar al futuro". Entonces empezó a darle vueltas a su cabeza y proyectó su experiencia a la sociedad victoriana, donde se desarrolla en un principio su novela. "La ciencia había sembrado el mundo de maravillas. Cerrarían el libro de Wells pensando a ver cuándo la inventaban", asegura Palma quien, a partir de ahí, monta en la cabeza su nueva creación: "Imaginé qué pasaría si un año después de haber salido el libro se abriera una empresa victoriana para viajar en el tiempo. La idea me pareció tan fascinante y no solo por el contraste estético de ver a los caballeros victorianos viajar al futuro sino también por la propias cuestiones que plantea el viaje en el tiempo y todo lo que conlleva".

RESEÑA EN «LA OPINIÓN DE MÁLAGA»

Queridos visitantes, aquí os dejo la reseña aparecida hoy en La Opinión de Málaga, a cargo del periodista y escritor Guillermo Busutil, a quien aprovecho para mandar un fuerte abrazo:

 

LOS ARGONAUTAS

Guillermo Busutil

 

En 1895 William Heinemann publicó La Máquina del tiempo de Herbert George Wells. Setenta y tres años más tarde, en una orilla de Cádiz, nacería Félix J. Palma, sin saber que en su adolescencia leería la novela del escritor al que muchos consideran el padre de la ciencia ficción. Tampoco sabía el gaditano que esa lectura le dejaría una huella imborrable. Esa huella que dejan los libros, en el alma y en la imaginación, suele determinar en los jóvenes lectores la educación de su mirada y su relación con el mundo. Y en ocasiones se transforma en una semilla que, tiempo más tarde, provoca que aquel pequeño lector se convierta en escritor, que vuelva a indagar en la lectura de aquel libro las sensaciones que le despertó e incluso que lo reescriba a modo de homenaje. Esto les ha ocurrido a muchos autores que fueron “víctimas” de La Odisea, de La Montaña mágica, de Rayuela, de los cuentos de Poe y de Borges, por citar algunos ejemplos, cuyo espíritu narrativo y universos alimentaron el comienzo de sus carreras literarias o fueron objeto de libros de madurez y en los que, aquellos lectores –ahora escritores-, reinterpretaron sus mitos e influencias.

Todo esto viene a cuento de la novela El mapa del tiempo, ganadora del Premio Ateneo de Sevilla y publicada por Algaida, de Félix J. Palma. El más que premiado escritor de relatos que saltó a la novela con La hormiga que quiso ser astronauta y Las corrientes oceánicas, y a la que vuelve con esta fascinante historia que recrea el universo de H. G. Wells. En El mapa del tiempo, Palma revisa el mito de la obra de Wells y la naturaleza del tiempo, a través de un inteligente, emocionante y ágil juego metaliterario en el que está presente el género de la novela de aventuras y de viajes desde Verne y Stevenson hasta Livingstone y Shackleton. Para ello, el escritor gaditano acomete el deseo de Andrew Harrington, ayudado por su primo Charles, de viajar al pasado para evitar que su enamorada sea la última víctima de Jack el Destripador. Esa peripecia que lo empareja con Viajes Temporales Murray, se entremezcla con episodios y personajes como La Biblioteca de la Verdad, el hombre invisible, el hombre elefante, el viaje desde el XIX al año 2000 de Claire Haggerty en busca de un amor que la satisfaga y el de otro enigmático personaje que intenta asesinar a Wells y lo obliga a huir a través del tiempo. Estas espléndidas narraciones que participan del romanticismo, de la novela de caballerías, del mito de los argonautas y de lecturas como El hombre en la luna de Godwin, van tramando unos mágicos vasos comunicantes entre la ficción y la literatura, a la vez que el autor trata temas como la posibilidad o imposibilidad de cambiar el pasado, la fuerza del amor y de la amistad, la memoria del mundo y especialmente el gusto de contar. Esta cualidad, la de contar con precisión, haciendo soñar al lector y transportándolo a los mundos de la literatura, es lo que ha conseguido con brillantez Félix J. Palma. El niño que nació setenta y tres años después de la publicación de La Máquina del tiempo para poder subirse a sus páginas y emprender junto a sus lectores la aventura de un hermoso viaje.

 

PRESENTACIÓN EN MADRID

 Por fin dispongo de un claro en la ajetreada promoción para poder escribir la crónica, aunque breve, de la presentación de los premios Ateneo de Sevilla en Madrid, que como sabéis tuvo lugar el pasado martes 11 en el Hotel Kafka, un sitio que para mí constituía poco menos que un lugar mítico, solo visto por internet. Esa noche pude comprobar que no se tratba de un falso decorado ni que los escritores que por allí pululaban eran actores disfrazados. Fue curioso ocupar esa butaquita roja en la que tantas veces había visto sentado al descacharrante Rafael Reig por youtube.

VIAJE ESPECTACULAR AL FUTURO DEL PASADO

 
Queridos visitantes, aquí os dejo una crítica sobre mi novela aparecida ayer en El periódico de Cataluña, escrita por el periodista Ricard Ruiz, a quien desde aquí agradezco sus palabras.
 
 
 
Viaje espectacular al futuro del pasado
RICARD RUIZ GARZÓN

Pocas cosas reconcilian más al crítico de suplementos literarios que descubrir a un Carlos Ruiz Zafón o un Albert Sánchez Piñol, logre o no su autor el éxito de La sombra del viento o La piel fría. La emoción de prefigurar el placer que miles de lectores sentirán al recorrer las mismas páginas que uno paladea por anticipado es la que da sentido a este oficio, de ahí que lo más honesto sea ensalzar tales páginas sin regatearles, por miedo al exceso, el entusiasmo que ha acompañado su lectura. Sin rodeos, pues: El mapa del tiempo no es solo el mejor Premio Ateneo de Sevilla en sus 40 ediciones, no es solo el más lúcido homenaje a H. G. Wells escrito en castellano, no es solo un hito que trasciende el género de fantasías victorianas llamado steampunk... El novelón de paradojas temporales, sueños científicos, mitos literarios y amores sin fecha de caducidad que Félix J. Palma (Sanlúcar de Barrameda, 1968) se ha sacado de la chistera es de tal calado, ambición y eficacia narrativa que la aventura de recorrerlo quedará marcada en la memoria de sus lectores hasta superar su propio tiempo.

Cierto es que, de los espléndidos relatos de El vigilante de la salamandra (1998) a la novela-puzle Las corrientes oceánicas (2006), quizá no hacía falta El mapa del tiempo para descubrir el talento de Palma. El salto que este autor curtido en la fantasía de lo cotidiano, a caballo entre Elia Barceló y José Mª Merino, ha dado con esta máquina del tiempo literaria, en la que un misterioso narrador entrecruza con diabólica oportunidad los destinos de sus personajes y los de otros, reales o imaginarios, como Wells, Bram Stoker, Julio Verne, Henry James, Dorian Gray, Jack el Destripador, el Hombre Elefante y hasta Allan Quatermain, es aun así tan espectacular que podría suponer su trampolín definitivo.

 

CRÍTICA DE JUAN CARLOS RODRÍGUEZ

 

Queridos visitantes, aquí os dejo una extensa crítica sobre El mapa del tiempo, a cargo del periodista gaditano Juan Carlos Rodríguez, aparecida en su blog El bálsamo de Fierabrás. Muchas gracias por tus palabras, Juan Carlos.

 

EL MAPA DEL TIEMPO, por Juan Cárlos Rodríguez

La literatura sobre viajes en el tiempo es todo un género dentro de la ciencia ficción. Un género en el que, a partir de “La máquina del tiempo” de G. H. Wells, al menos han tanteado a través de la novela Isaac Asimov, Ray Bradbury, Arthur C. Clarke, Philip K. Dick, Stanislaw Lem, Michael Crichton, J. G. Ballard,… Y con una veta española muy interesante, que arranca con Enrique Gaspar y su mítico El anacronópete, anterior a Wells, que continúa con César Mallorquí y a la que habrá que añadir, sin duda, a Félix J. Palma.

Porque el alunizaje de Palma –hasta ahora un metódico y extraordinario escritor de relatos, casi siempre fantásticos– en la novela no podía ser, evidentemente, de otro material que el que envuelve la ciencia ficción: imaginación, sueños y homenajes. “El mapa del tiempo” (Algaida, Premio Ateneo de Sevilla) es, de entrada, una novela portentosa, extraordinaria, inasequible al desaliento. Una obra de 622 páginas aparentemente sorprendente para un escritor acostumbrado al corto recorrido, pero que demuestra oficio, pasión y, ante todo, calidad.

Victoriana e inteligente

En cierta medida, la novela explora el mismo mecanismo que tienen sus relatos. Sí. Palma nos había acostumbrado a cuentos inverosímiles, muy extraños, muy insólitos, que sostenía con el lenguaje. Y, en el fondo, es lo que hace aquí. Porque lo primero que seduce es el lenguaje, la graciosa majestad del lenguaje de esta novela victoriana, en la que Palma homenajea por encima de todas las pretensiones a H. G. Wells.

Detrás de este homenaje hay muchas escenas de la novela –y por supuesto su final- en los que no voy a entrar. Primero, porque son infinitas. Segundo, porque para guardar el debido respeto que el autor se ha ganado no debería contar demasiado, no ya del desenlace, sino de cada uno de las tres partes en las que está dividida la novela, habitada de personajes como Wells o su reverso, Gilliam Murray, que transitan toda la obra, pero que continuamente van cambiando de ángulo: a veces protagonistas, a veces simples testigos, a veces en el margen de la historia.

 

EL BEST SELLER QUE NO TE DARÁ VERGÜENZA LEER

Aquí os dejo la entrevista aparecida hoy en el diario el Público, ilustrada con una foto que me realizó la fotógrafa Reyes Sedano antes de morir destripada:

 

Antonio Jiménez Morato

Félix J. Palma (Sanlúcar de Barrameda, 1968) se llevó el XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla con el libro que todo agente literario sueña con tener sobre su mesa. El mapa del tiempo consta de 600 páginas de acción trepidante narradas con una prosa de alta calidad: el best seller que un profesor de literatura no se avergonzaría de leer. Ambientada en el Londres victoriano, la novela conjuga hechos históricos como los crímenes de Jack el Destripador con el nacimiento de la ciencia ficción.

Palma reconoce que "la historia sólo podía funcionar en el Londres de finales del XIX. La chispa la desencadenó mi relectura de La máquina del tiempo, de H. G. Wells. La había devorado de niño y me había entusiasmado, pero al releerla de adulto me sorprendió no sentir la misma emoción. Comprendí que parte de la fascinación se debía a que de niño creía que aquella máquina podría ser real. Pensé entonces que los contemporáneos de Wells habrían sentido esa misma excitación: me los imaginé pensando ilusionados que en cuestión de meses podrían viajar al pasado o al futuro en un vehículo erizado de pistones, engranajes y bielas, las damas con sus sombreritos de plumas y los caballeros con sus monóculos. La imagen no se me iba de la cabeza, y eso sólo podía significar que había encontrado el germen de una novela."

"Lo difícil es que te lean"

Pese a militar activamente como defensor de una literatura considerada "poco seria", Félix J. Palma ha obtenido un premio literario de prestigio y no ve contradicción alguna en ello: "Creo que la ferocidad del mercado ha hecho que los premios sufran una inesperada mutación. Ya no tienen como fin descubrir autores, sino permitir que los escritores podamos destacar más entre el aluvión de novedades. Esta novela tendrá muchas más oportunidades de llegar al público que si la hubiese publicado normalmente, pero ni siquiera así puede asegurarse lectores. Hoy, más que publicar, lo difícil es que te lean."

Y no le molesta, al contrario, que puedan pensar que la suya es una novela pensada exclusivamente para vender: "No suelo leer best sellers porque me parece que cualquiera que sepa redactar puede contar una historia entorno a un cuadro maldito o cualquier otra cosa semejante, donde aparezcan templarios y sociedades secretas, y vender más que un escritor de raza. Pero la intención de estas novelas de constituirse únicamente en artefactos de evasión me parece lícita, e incluso primordial. Abogo por una novela que combine los resortes del best seller y la escritura de calidad, que esté a medio camino entre lo popular y lo elitista".

UNA BATALLA BÍBLICA

 Aquí os dejo un artículo publicado ayer por el escritor Javier Puebla. Desde aquí le mando mi agradecimiento. Y a vosotros, mis queridos visitantes, nada más puedo deciros, salvo que necesito todas las piedras posibles para mi honda.

 

EL ATENEO CONTRA EL PLANETA
(Felix J. Palma vs. Savater)

CRÍTICA APARECIDA EN LA REVISTA MERCURIO

 

La felicidad de leer

Luis Manuel Ruiz

 

 

Para los sibaritas de la literatura, el nombre de Félix J. Palma significa cuatro libros de cuentos contra los que nada puede la amnesia y que, igual que la vajilla de porcelana de mamá, parecen hechos para las ocasiones más señaladas: aquellas en que la lectura es una fiesta y no una fastidiosa imposición de la moda o el acervo cultural. En esos centones que son El vigilante de la salamandra, Métodos de supervivencia o Las interioridades se encuentran, en cómodos plazos, todos los figurantes, las obsesiones, los paisajes y las cuitas que suelen nutrir su escritura. Las trampas del destino, los azares que insinúan una caligrafía por debajo de sus garabatos enloquecidos, el atisbo de un mundo secreto que asoma a medias por los armarios entreabiertos o el fondo de los espejos, la ciencia ficción entendida no como un catálogo de manidos lugares comunes sino como dinamita para remover los compartimentos estancos de espacio, tiempo y causalidad, el amor, sobre todo el amor, traducido en angustia y también en redención, son los temas que Palma ha explotado durante años en piezas diminutas, talladas con detallismo de orfebre, que sólo muy de cuando en cuando se decidía a dar a la prensa. Hace un par de años, después de su exigente aprendizaje en las distancias cortas, el autor sanluqueño se decidió a probar con la carrera de fondo; y el resultado fue Las corrientes oceánicas, una novela que, lejos de constituir el estiramiento gratuito de una anécdota o la amplificación hasta la elefantiasis de un argumento de cuatro folios, defecto común en los cuentistas que deciden meterse en camisa de once varas, supuso una nueva vuelta de tuerca en su carrera. Para escribir novelas no es necesaria únicamente la brillantez de la página, ni la imagen que chispea; se precisan paciencia, tesón, capacidad de arrastre, eso que Jules Renard llamaba la virtud de los bueyes y que Palma demuestra de nuevo dominar a la perfección en las seiscientas páginas de su último producto, El mapa del tiempo.

 

 

CRÓNICA DE LA ENTREGA DE LOS PREMIOS ATENEO

Queridos visitantes, aquí os dejo una de las muchas crónicas de la presentación de los premios Ateneo de Sevilla del pasado 4 de noviembre. Tanto Rebeca como yo contamos con presentadores de excepción. Soledad Galán habló sobre Eres bella y brutal, y mi querido amigo y colega Luis Manuel Ruiz hizo lo propio con El mapa del tiempo, arrancándome varias lágrimas por el cariño y lucidez de sus palabras.

El texto que tenéis a continuación apareció en El Correo de Andalucía, y pertenece a mi amigo, el periodista y escritor Alejandro Luque. Las fotos que lo ilustran son de Begoña Minguito, la jefa de prensa de la editorial Algaida, salvo en la que ella aparece posando junto a Rebeca, evidentemente, que la hice yo.

UN RAYO DE SOL

Como un rayo de sol aflorando entre las barricadas de nubes grises, El mapa del tiempo ha llegado por fin a los escaparates de las librerías. Aquí os dejo una foto del cartel que la editorial ha diseñado para la ocasión. ¿Qué debe sentir uno al tropezarse con su careto en los escaparates de las librerías? Supongo que a ciertos escritores eso puede incrementarles el ego. Yo solo he podido esbozar un gesto de disculpa sin destinatario concreto. Luego no he podido evitar subirme las solapas del abrigo y hacer esta foto con el mayor de los disimulos. Huelga decir que tras eso, me aposté en las inmediaciones del escaparate, atento a las reacciones de los viandantes. Durante la media hora larga que pasé allí, ninguno se detuvo a mirar el cartel, aunque hubo alguno que me observó a mí con cierto recelo y apresuró el paso.

 

(Gracias a Marc R. Soto por la segunda foto: al parecer yo no era el único que fotografiaba los escaparates de la librería).

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